jueves, agosto 09, 2007

 

Sorpresa

Vuelvo a la carga después de una pausa estival. Supongo que para sopresa de los cuatro gatos (los dos de mi hermana y los dos de mis padres) que leen este blog. Hola, Blasa & Cía.
La otra sorpresa fue un postre que pedí por narices en un establecimiento muy interesante de un país pirenaico donde pasé unas jornadas maravillosas en estupenda y deliciosa compañía. Fue el final de las vacaciones, pero será lo primero que revelaré del verano 2007. La carta, muy prometedora y el primer plato (empedrat) y el segundo (fideuá) no defraudaron. En la carta de los postres un plato llamó mi atención: After Eight con queso de cabra. Para mí un desafío gastronómico que hay que probar por lo menos una vez, como las bombas de macho o la tequila con gusanillo. E igual salía rico y todo.
Fue por ello que muy expectante hinqué el diente en este plato bellamente presentado.

Rayos, el queso de cabra (delicioso) y el After Eight (rico, rico) no combinan para nada. A pesar de intentarlo, tuve que comer cada uno por su lado (¿a quién se le ocurrió colocar el queso encima de un brownie?), porque la mezcla era nefasta.
Mi pareja tuvo mejor acierto y pidió una selección de helados artesanales, de las que pude robar unas cucharaditas para recuperarme.
O sea, cero puntos. Pero una experiencia inolvidable. Y podría haber salido muy bien, por que seguro que también se rieron del primero que pidió melón con jamón.

Comments:
gracias a tu arrojo vikingo la idea a anidado en nuestras mentes algun dia tendremos una gloriosa receta de queso y chocolate (pero de menta nada de nada)
 
Publicar un comentario en la entrada

<< Home

This page is powered by Blogger. Isn't yours?